Camino sin ti

febrero 18, 2012

Ya no me duele tu desafecto, ya no. Mi alma se ha acostumbrado a ello.
Al principio la incredulidad fue más fuerte y las ganas de remendar los agujeros por los que la relación se escapaba estaban presentes. Pero ya no. Ahora empleo mis fuerzas en cuidar mi alma.
Te duela o no. Se que no. Si te hubiera dolido hubieras cosido junto a mi los rotos producidos.
Son demasiados parches los que he puesto tratando de conservar lo nuestro. Tantos que han dado lugar a una dureza imposible de limar. No valen excusas, ni buenas palabras ni te quieros a destiempo.
Ya no. Desperté. Elegí un camino sin tus pasos.

La otra realidad de Miami

octubre 28, 2011

Miami es uno de los centros financieros más importante de los EEUU, cuenta con grandes rascacielos y enormes mansiones donde famosos como Al Pacino disfrutan de su tiempo libre.
Unas estancias que distan tan abismos de la de las miles de personas que viven en Little Haití.

Es como un país dentro de otro país.
Little Haití abarca 33 manzanas al norte del Design District de Mimi. El barrio, en sus orígenes se llamaba Lemon City pero tras la oleada de inmigrantes haitianos en los años 70 se rebautizó con este nombre.


Los haitianos llegaron huyendo de la dictadura de François Duvalier.
A diferencia de los cubanos,ellos no fueron considerados refugiados políticos.

La criminalidad unida a la mala visión que hay del vudú que practican (ellos dicen que el vudú no es bueno ni malo, depende de su uso) aleja a los turistas. Quienes deciden acercarse al barrio, buscan tiendas donde venden los artilugios para esta práctica: velas, muñecos…


El barrio intenta mejorar abriendo comercios (en su mayoría comida para llevar) pero lo cierto es que es frecuente ver a personas tiradas en las aceras. A primera vista no sabes si están muertos, drogados o dormidos.
Aún así, durante el día se puede pasear por la mayoría de sus calles con precaución pero sin problemas.
Merece la pena. En Miami también hay mucha pobreza.

Cuando la razón vence

octubre 13, 2011

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No importaba que hasta ese momento hubieran mantenido una banal conversación,un intercambio de lugares comunes,un simple gesto era suficiente para que se sintieran arder.
Que le ofreciera una cucharada de su plato bastó.
Ella la rechazó,él no insistió. El no debemos ganó al queremos.

I´m a new yorker. You know what I mean.

octubre 2, 2011

Bandera EEUU, Empire State.

Siempre renegué de esta ciudad, de sus omnipresente bandera y de su patriotismo, de la superioridad que atribuía a su manera de tratar al resto del universo.

Es cierto que son los amos del mundo (hasta que China le arrebate el primer puesto en el podio) y por ello, puede que se sientan y actúen como tal.
Pero en las distancias cortas los neoyorquinos me han conquistado.

La amabilidad y cortesía de la gran mayoría de las personas con las que me he cruzado estos días me han ganado, has derribado mis prejuicios con sonrisas.

Me quedo con eso y con mucho más.
Porque Nueva York es la ciudad en la que todo es a lo grande: sus rascacielos, sus hamburguesas, sus continuas sirenas, su humo, sus ríos de gente y taxis amarillos, su caos…

Una mezcla que se suma al imaginario colectivo que a lo largo de los años la televisión y el cine han ido construyendo.

Por eso es tan fácil sentirse cómodo en la locura de esta ciudad y que sus huellas no se borren de tu recuerdo con facilidad.

Simplemente se fue

septiembre 11, 2011

Siempre fue una mujer guiada por sus impulsos por eso cuando Stephan le pidió que se fuera con él a París, simplemente lo hizo. No pensó lo que dejaba atrás en Nueva York ni que sólo lo conocía desde hacia dos días.
Dejó atrás las noches de vino y pastillas para dormir y los días marcados por la monotonía del trabajo-casa-trabajo. Simplemente se fue. ¿Qué podía perder?. Es cierto, estaba expuesta a volver a sufrir por volver a construir castillos en el aire pero necesitaba volver a sentir, sentirse viva de nuevo, conservar la alegría de la adrenalina de los comienzos, de las primeras miradas, de los primeros besos…

Alone together

septiembre 4, 2011

Prefería dormir en habitaciones separadas que compartir una cama llena de ausencias.

¿Cómo habían llegado a esa situación?, ¿cuándo dejaron de ser pareja para convertirse en compañeros de piso?, ¿en qué momento separaron sus almas y volvieron a ser dos en lugar de uno?.

¿Fue una palabra a destiempo lo que desencadenó todo?, ¿un orgullo mal entendido que impidió dar una caricia?, ¿una llamada que no llegó?…

No sabía cuál había sido la primera piedra del muro que ahora les separaba, ni quien de los dos la había puesto. Pero, después de diez años de convivencia, una noche se dio cuenta de que compartía casa con un desconocido.

Cuando el pasado vuelve a ser presente

agosto 19, 2011

“No me hagas elegir”
“Ya lo has hecho. Has venido sin maleta”.

Fueron sus últimas palabras, las que no deja de repetirse preguntándose si hizo lo correcto, si tenía que haberle dado una oportunidad al pasado que compartieron.
¿Y si el presente le estaba dando una nueva oportunidad en su futuro?.
Pero no dio el paso, lo dejó marchar, de nuevo.

¿Las mejores historias son las que nunca suceden?

julio 30, 2011

me quedo con tu mirada, con tus ojos clavados en mi la primera vez que coincidimos, lo noté, lo sentí…conectamos. En ese primer contacto no importó nada, ni la diferencia de edad o de vida…sólo que tú me miraste y yo te miré. Un intercambio no sólo de miradas sino también de energía que duró cada uno de los días que nos encontramos. Pero el temor al rechazo ajeno, al “¿cómo se va a fijar en mi? fue mutuo convirtiendo lo que pudo ser en lo que no fue, ¿quizá será?.

Alguien llamado Marc…

julio 30, 2011

…ha hecho que cada mañana me levantara con una sonrisa
…y cada noche deseara que llegara la siguiente mañana

…ha conseguido que vuelva a soñar
…y que una noche, el sueño se convirtiera en realidad

…se ha ido de mi vida tal y como llegó, de repente, sin hacer ruido, con un cruce de miradas…

Cuando el cosmos entra en acción…

julio 24, 2011


“Tiene que ser el cosmos, si no, no lo entiendo”, me comentaba entre risas Mireia esta mañana. “Es como cuando por fin consigues trabajo que te ofrecen otros trabajos. Pues lo mismo, pero en vez de empleo, hombres”, decía, convirtiendo la risa en carcajada.

Ahora que tiene pareja estable, que ha encontrado no su alma gemela pero sí alguien que le llena lo suficiente como para compartir su vida, ahora es cuando Alberto reaparece. Ha esperado casi tres años en hacerlo, demasiados para ella.

Pero no ha sido el único en volver a llamar a su puerta, de ahí que Mireia hable de conspiración cósmica. Ángel (tiene una especial atracción hacia los nombres empezados por a) también lo ha hecho. “Es lo que tiene el Facebook, que hace más fácil ponernos en contacto, ¿no?. Yo creo que estaba aburrido y ha dicho, vamos a tirar de agenda porque si no dime tú a santo de qué me habla ahora-casi 10 años después-del tiempo que desaprovechamos. ¿Desaprovechamos?, pero ¡si estaba casado!”.

Recuerdo aquella época en la que Mireia se colgó de Ángel. No lo buscó pero lo cierto es que conectaron desde un primer momento. Eso unido a la gran cantidad de horas que pasaban trabajando entre cuatro paredes hizo que lo que empezó como un ingenuo intercambio de sonrisas se convirtiera en una atracción fatal. Fue un quiero y no puedo. Tal vez al final hubieran llegado a más pero su mujer se enteró y pusieron tierra de por medio.

Lo de Alberto fue algo distinto. Él era el típico canalla que a muchas vuelve locas. A Mireia le volvió majareta desde el primer día. Al principio, él también le dedicó atención (pero una décima parte de la que ella le regalaba) y ella creyó que ese canalla dejaría de serlo para ser sólo de ella. Pero quien nace canalla muere como tal. A Mireia le costó desengancharse de él, más física que psíquicamente (al contrario que con Ángel).

“Ahora que estoy con Alex (ella y su afición por los nombres comenzados por a), me vienen hablando del tiempo perdido, de lo que pudo ser y no fue por ser la vida como es. Hombre, te suben la autoestima pero que no me vengan con zalamerías, si no pasó, por algo sería”. Concluye con serenidad Mireia, dejando el cosmos a un lado para hablarme de las vacaciones que pasará en Santander con Alex.